PARKINSON

Es una enfermedad crónica, lentamente progresiva, que se produce por la disminución de un neurotransmisor llamado “dopamina”, dando lugar la aparición de los signos clásicos de la enfermedad que son: temblor, lentitud en los movimientos, rigidez y trastornos del equilibrio postural.

¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE PARKINSON?

Se trata de una enfermedad crónica, lentamente progresiva, que se produce por la afección de una pequeña zona del cerebro llamada “sustancia nigra”. Esta región es responsable de la producción de un neurotransmisor llamado “dopamina”. Al comprometerse la “sustancia nigra”, la cantidad de dopamina en el cerebro disminuye dando lugar a la aparición de los signos clásicos de la enfermedad de Parkinson, que son: temblor, lentitud en los movimientos, rigidez y trastornos del equilibrio postural. Es posible que inicialmente no se presenten todos estos signos o que alguno de ellos sea imperceptible. Generalmente el temblor es una de las primeras manifestaciones. Suele comenzar en una mano y disminuye o desaparece al realizar movimientos o durante el sueño; pero se intensifica con las situaciones de tensión emocional y fatiga. A menudo se agrega bradicinecia, que es la dificultad y lentitud para ejecutar los movimientos, especialmente aquellos denominados automáticos que habitualmente realizamos sin que intervenga nuestra voluntad (ej: caminar, hablar, etc.).

¿QUÉ OTROS SIGNOS PUEDEN APARECER EN
EL TRANSCURSO DE ESTA ENFERMEDAD?


En distinto grado, pueden aparecer algunos de los siguientes signos:
• Micrografía: reducción del tamaño de la letra al escribir.
• Hipomimia: disminución de la expresividad facial.
• Disartria / Hipofonía: dificultad para articular las palabras y/o disminución del volumen de la voz.
• Sensación de depresión o ansiedad.
• Dificultad en la marcha: al caminar, puede presentarse la sensación de estar pegado al suelo y la dificultad para iniciar el paso.
• Seborrea: piel grasa u oleosa.
• Sialorrea: aumento en la cantidad de saliva.
• Ocasionalmente, dificultad en la deglución, o sea al tragar.

¿ES UNA ENFERMEDAD INUSUAL?

No. Es una enfermedad relativamente frecuente. Afecta al 2% de las personas de más de 55 años de edad, y no es una enfermedad mortal.

¿QUÉ S E SABE SOBRE E L ORIGEN DE LA ENF ERMEDAD?

La primera descripción científica fue realizada en el año 1817 por un médico inglés llamado James Parkinson, al que debe su nombre. El origen de esta enfermedad es hoy desconocido, pero se sabe que no es hereditaria ni contagiosa. Muchas de las personas que presentan síntomas de la enfermedad padecen lo que se denomina “Enfermedad de Parkinson Idiopática” (idiopática significa que no se conoce la causa) o enfermedad de Parkinson propiamente dicha. El resto de los pacientes presentan “Parkinsonismo”, es decir, algunos o todos los síntomas clásicos de la enfermedad, debido a una causa específica que le ha dado origen, como por ejemplo: efectos adversos medicamentosos o problemas de circulación cerebral.

¿EXISTE UNA CURA DE FINITIVA PARA ESTA ENFERMEDAD?

No existe prevención ni cura definitiva para esta patología, aunque sí numerosas posibilidades médicas y quirúrgicas para controlarla. Por este motivo es muy importante que el paciente sea controlado por un médico neurólogo especialista en esta enfermedad.

¿CÓMO PROGRESA LA ENFERMEDAD DE PARKINSON?

Generalmente se inicia con episodios transitorios de temblor en una mano, luego éste puede extenderse a otras partes del mismo lado del cuerpo y posteriormente al otro hemicuerpo. El temblor, que inicialmente es leve, puede aumentar, llegando a interferir la habilidad para ejecutar algunos movimientos. El temblor suele acompañarse de rigidez del mismo lado del cuerpo y con el transcurrir del tiempo puede extenderse al resto del organismo. Se puede presentar dificultad para realizar movimientos delicados y coordinados como abrocharse los botones o cepillarse los dientes. Puede lentificarse la marcha e incluso dificultarse, siendo los pasos cada vez más pequeños con la sensación de estar pegado al piso. También puede resultar imposible atravesar puertas o pasillos o transitar por lugares pequeños, y en ocasiones se plantean problemas de equilibrio postural. En algunos casos el volumen de la voz puede disminuir hasta volverse inentendible. En un estadío avanzado de la enfermedad es común que la l-dopa (medicación imprescindible para el tratamiento de Parkinson) tenga menor efecto benéfico que en un inicio y provoque movimientos involuntarios llamados diskinesias. Estos movimientos pueden presentarse en una extremidad, en un hemicuerpo o ser generalizados, comprometiendo las actividades diarias. Sin lugar a dudas, la evolución de la enfermedad varía según el paciente, y el tratamiento ayuda a lentificar su progresión.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO MÉDICO?

Actualmente se dispone de una gran cantidad de medios terapéuticos eficaces para combatir la sintomatología de esta enfermedad, y se está trabajando en el mundo con el fin de mejorar estos recursos y lograr la prevención o la cura definitiva. La droga más conocida y utilizada es la l-dopa (versión sintética de la dopamina faltante en el organismo), cuyo nombre comercial es Sinemet o Madopar. No obstante, hay un grupo de drogas más modernas que actúan en el organismo y producen un efecto que no sólo alivia los síntomas sino que probablemente los prevendría (agonistas dopaminérgicos). Hay otras drogas que suelen utilizarse en combinación con la l-dopa como la amantadina (droga antiviral) y la selegilina. También existe un grupo de drogas que pertenecen a las llamadas drogas anticolinérgicas, que mejoran mucho determinados síntomas pero que implican un gran riesgo en pacientes de edad avanzada. Hay medicaciones que prolongan el efecto de la l-dopa (y que por lo tanto, se usan en combinación con ésta), pero debe tomarse extremada precaución en el control del funcionamiento hepático, dado que estas medicaciones, al pasar por el hígado, provocan a veces alteraciones en su metabolismo. Hay una droga llamada Apomorfina que, si bien es de corta duración y de aplicación subcutánea, tiene una acción muy rápida que favorece el tratamiento de aquellos pacientes en quienes la medicación deja de hacer efecto en forma repentina. Esta medicación también puede utilizarse en forma continua por infusión a través de una pequeña bomba de administración portátil (aproximadamente 12 x 5 cm). Las drogas arriba enumeradas son algunas de las que están actualmente en existencia, pero día a día surgen nuevas oportunidades de tratamiento.

¿EXISTEN TERAPIAS COADYUVANTES ?

Sí, es muy importante que junto al tratamiento médico se realicen otro tipo de acciones terapéuticas. La Kinesiología es una de ellas y favorece no sólo la marcha sino también la movilidad de los distintos segmentos corporales. La Terapia Ocupacional permite la realización de las actividades cotidianas mediante un entrenamiento para facilitar el bañarse, vestirse, alimentarse, etc. La Fonoaudiología es una herramienta importante en aquellos pacientes que presentan dificultades en la dicción, y favorece a una mejor comunicación con quienes rodean al paciente. Nunca debe faltar el apoyo psicológico, no sólo para el paciente sino también para quienes conviven y están en contacto directo con él, dado que esta situación suele generar tension, ansiedad o depresión, provocando problemas en el vínculo familiar.

¿ EXISTE UN TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DEFINITIVO?

Hay dos clases de tratamientos quirúrgicos:
• Ablativos o de lesión.
• Colocación de estimuladores intracerebrales (pequeños marcapasos que se regulan desde el exterior y pueden programarse cuantas veces el médico crea conveniente sin necesidad de nuevas intervenciones).
Es importante tener presente que la cirugía no es para cualquier paciente en cualquier momento de la evolución de la enfermedad, sino que la sintomatología debe reunir determinadas características, y se debe elegir según las mismas el tipo de cirugía apropiada. El equipo quirúrgico debe realizar un registro electrofisiológico intracerebral para conocer el lugar exacto donde debe realizarse la cirugía. Si no contáramos con este medio de información del “mapa cerebral”, estaríamos realizando cirugías “a ciegas”, como las realizadas a principios de siglo, época en que no se disponía de la tecnología con la que contamos actualmente.

SUGERENCIAS PARA LA VIDA DIARIA

Existen pequeños trucos para ayudar a superar el freezing (sensación de quedarse pegado al piso) y a no caerse. Si arrastra los pies, trate de realizar pasos lo más largos posibles imaginando que tiene que superar un objeto en el camino, levantando bien las rodillas y apoyando primero los talones en el piso. Al mismo tiempo, balancee los brazos alternadamente, acompañando el brazo derecho y la pierna izquierda, luego el brazo izquierdo y la pierna derecha. Para doblar: Camine hacia adelante, realice un semicírculo o un giro en U. Evite girar rotando el cuerpo o cruzar una pierna sobre la otra. La vestimenta: Elija ropa con cierres sencillos. Un calzador con mango largo podrá ayudarlo a ponerse los zapatos. Si su equilibrio está comprometido, siéntese para vestirse.

Fuente: http://www.fleni.org.ar

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